ARTICULO PARA PACIENTES
SÃndrome AntifosfolipÃdico (SAF)
Introducción
El sÃndrome antifosfolipÃdico ó sÃndrome de Hughes es una enfermedad autoinmune multisistémica en la cual el proceso patológico es la trombosis: arteriales, venosas ó de pequeños vasos y/o por historia de abortos a repetición, muertes fetales ó nacimientos prematuros. La etiologÃa es desconocida, pero puede estar relacionada con la presencia de proteÃnas anormales en la sangre de los pacientes con el sÃndrome, llamados Anticuerpos AntifosfolÃpidos, que serÃan los que inducen la formación de coágulos.
La prevalencia real del SAF en la población general se desconoce, pero se calcula que se encuentra alrededor del 0,5%; sin embargo, entre el 2 y 5% de la población puede tener tÃtulos detectables de los anticuerpos, sin llegar a presentar manifestaciones de la enfermedad. Es la causa más frecuente de trombofilia adquirida y de accidentes cardiovasculares en menores de 50 años. Es más frecuente en mujeres que hombres (relación 4:1) Existen formas idiopáticas (SAF primario) ó formas asociadas a otras enfermedades autoinmunes, principalmente Lupus Eritematoso Sistémico. También pueden asociarse a sÃndrome lupus-like, a infecciones, neoplasias, al uso de fármacos y otras enfermedades. El SAF puede no ser detectado hasta que una persona joven tenga problemas inesperados causados por coágulos de sangre, como abortos espontáneos repetidos o un ataque al corazón.
Factores de riesgo para desarrollar coágulos sanguÃneos incluyen presión arterial alta, obesidad, tabaquismo, aterosclerosis, tomar estrógeno (pÃldoras anticonceptivas) o tener una enfermedad autoinmune asociada como Lupus. La inactividad prolongada, el reposo en cama, la cirugÃa o el embarazo pueden aumentar el riesgo de coágulos.Cuadro clÃnico
El espectro de las manifestaciones clÃnicas es muy amplio, afectando a cualquier órgano ó sistema, a nivel de los grandes vasos ó de la microcirculación. Dentro de las manifestaciones clÃnicas asociadas a trombosis: accidente vascular cerebral, microinfartos cerebrales, oclusión coronaria, miocardiopatÃa isquémica, embolia pulmonar, púrpura, equimosis, infarto renal, proteinuria, hematuria, abortos, pérdidas fetales, nacimientos prematuros, microinfartos hepáticos e intestinales, anemia y plaquetopenia microangiopática, etc. También hay manifestaciones clÃnicas no asociadas a trombosis, que se asocian con frecuencia como déficit cognitivo, psicosis, enfermedad valvular, pseudovasculitis, cirrosis. Las alteraciones hematológicas más frecuentes son plaquetopenia (disminución en el N° de plaquetas) ó anemia hemolÃtica.
Diagnóstico
Se basa en criterios clÃnicos y de laboratorio. Son los criterios de Sapporo creados en 1999 en Sidney, revisados y actualizados en 2017. Para establecer el diagnóstico se necesita al menos un criterio clÃnico y uno de laboratorio
Criterios clÃnicos:
- Trombosis vascular: uno ó más episodios confirmados por imagen de trombosis arterial, venosa ó de pequeños vasos que afecte cualquier órgano o tejido
- Alteraciones durante el embarazo: una ó más muertes inexplicables de fetos normales después de la décima semana de gestación; uno ó más nacimientos prematuros debido a eclampsia, pre-eclampsia ó insuficiencia placentaria
- Tres ó más abortos espontáneos antes de la semana 10 de gestación
Criterios de laboratorio: uno o más presentes en dos ocasiones con 12 semanas de distancia
- Anticoagulante lúpico (detectado de acuerdo con las guÃas de la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia)
- Anticardiolipinas IgG, IgM o ambas (suero o plasma con tÃtulo medio-alto medido por ELISA)
- Anti-beta2-glicoproteÃna-1 IgG, IgM o ambas (tÃtulo mayor al percentil 99)
Todas estas prácticas se realizan en nuestro laboratorio.
El diagnóstico y tratamiento son muy importantes. Una vez diagnosticada la enfermedad, la terapia adecuada en la mayorÃa de los casos puede prevenir la recurrencia de los sÃntomas.
Tratamiento
Está encaminado a revertir el estado hipercoagulable a través de anticoagulación oral ó medicamentos antiplaquetarios. Se prescriben antagonistas de la vitamina K, con RIN objetivo en 2,5. No se recomienda el uso de los Nuevos Anticoagulantes Directos en pacientes con SAF.
El tratamiento de las embarazadas con SAF va dirigido en la doble dirección de evitar la muerte embriofetal y los fenómenos trombóticos maternos. Sin embargo, no todas las pacientes con SAF tienen el mismo riesgo de sufrir ambos tipos de complicaciones, por lo que la elección del tratamiento debe basarse sobre todo en las manifestaciones clÃnicas previas. El tratamiento se basa en heparinas de bajo peso molecular, en ocasiones con el agregado de aspirina. Las mujeres con antecedentes previos suelen necesitar dosis mayores de heparina; si esto no es posible, las opciones son Inmunoglobulina intravenosa ó corticoides. Las mujeres embarazadas con anticuerpos positivos pero sin eventos trombóticos, pueden recibir terapias preventivas. Cada paciente es un caso particular a ser resuelto por el médico tratante.
El tiempo de duración del tratamiento anticoagulante en los pacientes con SAF que han padecido un evento trombótico no está bien establecido, pero la sugerencia es un tratamiento prolongado (en algunos casos por varios meses, en otros casos un tratamiento de por vida) , afectando el estilo de vida del paciente, creando la necesidad de monitoreo periódico de la anticoagulación, atención especial a la dieta y a situaciones de sangrado.
BibliografÃa
- Rev Hematol Mex. 2016 oct; 17(4):256-261.
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- SÃndrome antifosfolÃpidico. Actualizado en marzo de 2019 por Suleman Bhana, MD, y revisado por la Comisión de Marketing y Comunicaciones del Colegio Estadounidense de ReumatologÃa.
- Micheletti, Blanco L, Cechinni A, et al. SÃndrome antifosfolipÃdico en pediatrÃa: a propósito de un caso clÃnico. Arch Argent Pediatr 2017; 115(6):e412-e415
Dra Graciela Palma
Dpto HematologÃa IBC
IBC - Instituto de BioquÃmica ClÃnica